El Poder del
Pensamiento Preventivo
El pensamiento preventivo se anticipa a los
hechos que puedan ocurrir y representar un riesgo para la sociedad, evitando que ocurra un evento no deseado.
En toda nuestra vida, desde diferentes ámbitos vivimos constantemente expuestos a riesgos, desde naturales que dependen de la ubicación geográfica hasta laborales que guardan relación con las actividades de nuestro trabajo.
¿Te has preguntado qué
tipos de riesgos ocurren en tus actividades diarias?
Desde que nos levantamos y empezamos nuestro día,
estamos expuestos a diferentes tipos de riesgos, empezando por tomar una ducha y desayunar usando tanques de glp.
Cuando usamos nuestro vehículo o transporte público para trasladarnos hacia nuestro lugar de trabajo, estamos expuestos a sufrir un accidente, que lamentablemente no dependerá necesariamente de nuestra manera de conducir, si no de cientos de
conductores en la ciudad que por imprudencia o exceso de confianza podrán ocasionar un nuevo accidente en las vías de la ciudad.
Cuando llegamos al trabajo, usamos el ascensor
para dirigirnos a nuestra oficina y durante el ascenso, podremos quedar atrapados por un evento natural fuera de nuestro alcance.
Finalmente, a la hora del almuerzo nos desplazamos caminando hacia un restaurante, exponiendonos a diferentes tipos de riesgos, como por ejemplo el ser alcanzados por una bala perdida en un atraco que está sucediendo justo en ese momento en un banco.
No se trata de generar pánico, si no de ser conscientes que todas nuestras actividades generan riesgos e impactan a las personas que están en nuestro círculo más cercano.
¿Podríamos vivir sin
riesgo?
Definitivamente que no, el riesgo es una
variable con la que tenemos que aprender a vivir, la buena noticia es que si
podemos tomar acción para reducirlo.
Por ejemplo, cuando organizamos un viaje,
llevamos generalmente nuestro vehículo a una revisión mecánica, nos aseguramos
que los frenos se encuentren en buen estado, cambiamos el aceite, revisamos
luces, verificamos el estado de las llantas y así determinar si el vehículo esta en condiciones para emprender el viaje.
Esto es lo que justamente tenemos que hacer,
todas las actividades que realizamos requieren prevención, es decir la identificación y toma de acción.
¿Te has preguntado si
eres preventivo?
La sociedad en donde vivimos es poco
preventiva, si hago una encuesta en un foro de 100 personas de un auditorio de
la ciudad y solicitó que levanten la mano las personas que tienen un seguro médico,
posiblemente levanten la mano 10 personas (10%).
Si cambio la pregunta y solicitó que levanten
la mano las personas que tienen asegurado su auto nuevo o seminuevo,
posiblemente levanten 60 personas (60%).
Si finalmente, solicitó que levanten la mano
las personas que se han realizado exámenes médicos preventivos en el último año,
levantarán 20 personas (20%), donde el 50% se ha realizado por solicitud de
sus empleadores y el restante por voluntad propia (10%).
Lo interesante de este ejercicio es que pone al descubierto que damos más valor a las cosas materiales que a nuestra propia vida, preferimos pagar la póliza de seguro vehicular a una póliza de salud.
Estamos dando más importancia a las cosas
materiales y olvidamos la importancia de nuestro propio cuidado y
bienestar, es triste ver como existen personas que llegan a los 40 o 50 años
con enfermedades terminales, posiblemente como resultado de haber mantenido una
vida poco saludable y no haber acudido nunca al doctor.
Es triste también ver como personas llegan a
enfermarse por trabajar toda su vida, sin respetar horarios, fines de
semana, desequilibrando su vida social y familiar.
Actualmente en la pandemia, podemos aplicar este concepto perfectamente, estamos obligados a aprender a convivir con el coronavirus, la única manera de mitigarlo es usando la mascarilla, lavado frecuente de manos y distanciamiento físico.
El poder del pensamiento preventivo disminuye
incertidumbre y aumenta certezas, es una práctica cultural y social, que los gobiernos deberían desarrollar como política de estado, actualizando los pensum curriculares para promoverlos a las nuevas generaciones y así luego de varios años acercarnos a una sociedad más consciente
y saludable.
Carlos E. Bustamante.
Seguridad, Ambiente y Calidad
Whatsapp: 0998326043
Comentarios
Publicar un comentario